Relación con malformaciones estructurales
En muchos casos, un ritmo lento se asocia a defectos cardíacos congénitos en niños, donde la arquitectura del corazón impide una conducción eléctrica fluida. Condiciones como la comunicación interauricular en niños o la comunicación interventricular en niños pueden alterar la hemodinámica, mientras que la coartación de la aorta en niños genera una resistencia que el sistema cardiovascular intenta compensar. Es vital descartar problemas cardíacos en recién nacidos mediante estudios de imagen cuando se detecta un pulso bajo persistente.
